Una cerveza artesanal no es una cerveza cualquiera. Empecemos por esto y aclaremos este producto que en los últimos 10 años ha estado experimentando un crecimiento comercial imparable tanto en Italia como en el extranjero.
Para explicar qué es una cerveza artesanal, citamos un párrafo que fue agregado por el Senado el 6 de julio de 2016 al artículo 2 de la ley 1354 del 16 de agosto de 1962: “Se define como cerveza artesanal la cerveza producida por pequeños cervecerías independientes y no sometida, durante la fase de producción, a procesos de pasteurización y microfiltración. A efectos de este párrafo, se entiende por pequeña cervecería independiente una cervecería que es legal y económicamente independiente de cualquier otra cervecería, que utiliza instalaciones físicamente distintas de las de cualquier otra cervecería, que no opere bajo licencia y cuya producción anual no supere los 200 mil hectolitros, incluyendo en esta cantidad las cantidades de producto por cuenta de terceros”.
Dentro de este mundo, además de los microcervecerías como Birrificio Magis, existe una multitud de brewfirm que no son más que "comerciales" de pequeñas o medianas dimensiones que hoy están muy de moda.
En este mundo tan variado intentamos interesarnos más por sus propiedades gustativas y, sobre todo, por el maridaje con una buena parrillada de carne.
Comencemos con la carne de cerdo y en particular, con las suculentas costillas. Para estas merece la pena una Rauchbier, mientras que para las salchichas una buena Bok o una Berliner Weisse para limpiar el paladar con un buen aporte de acidez. La panceta necesita una Tripel o una Belgian Blonde Luppolata, mientras que al lado de la porchetta una buena American Brown Ale es excelente. El filete de cerdo combina muy bien con una cerveza artesanal ligera como la English Pale Ale o una Special Bitter.
Para la carne de ternera, por ejemplo las chuletas, una clásica Vienna o una Maerzen. Para una fiorentina o una costilla mejor una English Bitter o una clásica IPA.
Para las muslos de pollo es excelente la American Pale Ale. Para las alas bien crujientes, se puede optar por una English Bitter. Para un filete de pechuga de pollo marinado en cambio, se recomienda una Pils, o una Weizen.
En los períodos de Pascua, con motivo de una buena parrillada de costillas de cordero, podemos maridar con una Tripel o una Belgian Strong Ale.
La agradabilidad de una cerveza artesanal con la carne a la parrilla es uno de los fenómenos emergentes de esta última década. En Italia hay una nueva generación de millennials que buscan este tipo de experiencias gustativas, que combinan simplicidad y calidad. Querencia de compartir y despreocupación. La cerveza artesanal, como la de Birrificio Lesster, se vuelve cada vez más moderna y contemporánea precisamente porque reduce las barreras entre quien produce y quien bebe.
La cerveza artesanal, como afirma Teo Musso de Baladin, es la nueva frontera de la socialización real. También por eso no puede faltar junto a una buena parrillada, que también es definitivamente una socialización real.
Bernardo Pasquali
Le recomendamos que disfrute
✔ ¡Ha añadido el producto a su carrito!