Cuando se piensa en la figura del sumiller, lo primero que imaginamos es una figura importante del mundo enológico presente en bodegas y restaurantes. A menudo se asocia con restaurantes de alta calidad, pero en realidad, los orígenes de esta profesión son muy humildes. Y ser sumiller hoy en día va más allá de estar en restaurantes o bodegas haciendo degustaciones de vinos.
El papel del sumiller es el de un comunicador y divulgador a trescientos sesenta grados, una persona capaz de contar la historia del vino, una especie de trovador 2.0 de la buena bebida. Descubre con nosotros los orígenes de esta profesión y qué significa hoy en día realizar la labor de sumiller.
Cuando se habla de vino, es imposible no toparse con Francia. Comencemos desde aquí para contar la etimología del nombre sumiller. Esta palabra deriva de saumalier. Descomponiendo la palabra encontramos sauma (bestias de carga) y lier (atar); la traducción significaba, de hecho: conductor de bestias de carga.
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El vínculo con el mundo del vino es totalmente inesperado y también la idea de una figura un poco snob nos abandona. A lo largo de los años, la palabra ha tenido diversas mutaciones, convirtiéndose primero en encargado de víveres y luego en bodeguero. El primer significado, sin embargo, es vinculable a la época de Napoleón, cuando los soldados solían atar las barricas de vino a bestias de carga para transportarlas en los viajes de guerra.
El sumiller, como se entendía entonces, era la figura que se ocupaba de este transporte y de seguir el vino, convirtiéndose también en degustador; desde entonces, ese humilde encargado del transporte del vino ha llegado a ser el gran experto que conocemos hoy.
El sumiller no es un simple degustador de vino. El degustador es quien se encarga de dar un juicio técnico y sobre la calidad de un vino, en particular se ocupa de detectar posibles defectos presentes o la conformidad con determinados reglamentos o modelos de producción.
El sumiller, en cambio, integra la degustación con la presentación, el servicio y el maridaje del vino. Debe, sobre todo, tener grandes dotes comunicativas para saber “contar” el vino, describirlo de manera poética además de usar los términos técnicos apropiados.
El sumiller es una figura capaz de contar el mundo del vino a 360°, sabiendo captar las características organolépticas y al mismo tiempo capaz de añadir una componente narrativa y experiencial a una botella tanto común como poco conocida desde un punto de vista técnico.
En la época del boom de la comunicación enogastronómica, son muchas las personas que han decidido en estos años acercarse a la profesión de sumiller.
Algunos por diversión o curiosidad, otros para convertirlo en un trabajo real. A menudo, los asistentes a los cursos son profesionales autónomos interesados en profundizar su conocimiento sobre el mundo del vino o personas del sector de la restauración que quieren especializarse en vino. Ya no es así, muchos jóvenes deciden invertir en su formación, realizando estos cursos con el objetivo de encontrar un verdadero trabajo.
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Para obtener la calificación de sumiller, es necesario ante todo seguir los cursos ofrecidos por las diversas asociaciones del sector en Italia que se ocupan de la formación. La más reconocida es la Asociación Italiana de Sumilleres (Ais). El curso para convertirse en sumiller consta de tres niveles y un examen final. Otras asociaciones conocidas son Fis, Fisar, Aspi y Onav. Cada entidad al final de los cursos propuestos y del examen final certifica la calificación de sumiller.
Si crees que el sumiller se limita al vino, te equivocas gravemente. La respuesta a la pregunta es: ¡absolutamente no! Claro, será un experto en vinos blancos, tintos, rosados y burbujas, pero la formación del sumiller prevé con los apropiados enfoques que sea capaz de desenvolverse bien también con muchas otras bebidas, incluyendo cervezas y licores.
Convertirse en sumiller es algo que va más allá del placer del vino. Ser sumiller, ante todo, significa desarrollar dotes comunicativas y culturales en el mundo de la enogastronomía. Aprender a beber y comer bien es importante antes que nada para uno mismo.
Francesco Scuderi
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